miércoles, 14 de noviembre de 2007

¡Dance Dance Revolution!


¿Qué tendrá esta maquinita que cada vez que la veo, aunque vaya en tacones, tengo que subir y bailar un par de canciones? Bien lo sabes mis amigos, que cuando vamos al Vialia (el otro día me aplaudió una niña, qué emotivo, snif snif) o a la Cañada les llevo disimuladamente hasta los juegos recreativos. El caso es que al principio no era así, siempre había visto a gente jugar y no me llamaba nada la atención, hasta que un día una amiga quería probarla y me convenció. A ella no le gustó mucho, pero yo bajé de allí diciéndole a mi novio: “¡¡Necesito una para casa!!”. Y se dio la feliz casualidad de que las navidades estaban ahí al lado.


De forma que ahí estaba yo feliz como una lombriz, con 26 años y mi maravillosa alfombra nueva y flamante (y cutre, todo sea dicho). Pensé que se me pasaría, porque me ha dado por tantas cosas que luego se me han pasado que no iba a ser esta la excepción. Últimamente me he enganchado a los eyetoy, singstar, buzz, por no hablar de los sudokus (que vaya época tuve), los puzzles (a esto aún le soy fiel), el punto de cruz que me ha durado un mes y por supuesto miles de cursos de inglés en casa. Con este palmarés no había que ser un genio para saber que en 2 meses la alfombra acabaría en el armario junto con los patines de línea, pero no, ha sido al contrario, ¡llevo casi 2 años jugando! No jugando a diario ni mucho menos, pero lo suficiente para convertirme en una semi-friki de esto. Confieso que tengo en mp3 un montón de canciones de Naoki, Dj Taka y Sakura (sólo un friki entenderá esto, jajaja), mi tono de móvil también es una cancioncita de estas, y en el trabajo lo escucho un montón, sobre todo cuando estoy aburrida. También tengo un cd en el coche...


Mis días dorados de DDR transcurrieron en Sevilla, gracias a Kati, una compañera de trabajo que se enganchó también y con la que pasé muchas horas felices en casa jugando día si y día no (y el día que no, ¡a spinning!). También venía otro compañero de trabajo, pero este no era tan divertido, jajaja. Lo malo es que de tanto bailar me lesioné el pie derecho, y desde entonces me duele de vez en cuando. Heridas de guerra.


Ahora que he vuelto a Málaga, tengo una alfombra prestada a un amigo, que por fin, después de 4 meses, ¡me ha dicho que quedamos mañana para jugar! ¡¡¡Bien!!! ¡Quedada, quedada! ¡Que se note esa Málaga! Tengo un montón de ganas, supongo que algo tendrá que ver que llevo un día y medio sin fumar y estoy un poco hiperactiva, para felicidad de mi novio (ayer hice la compra, y luego cociné, lo que hace la abstinencia). Bueno, del tema del tabaco mejor hablo otro día, sólo diré que de momento lo llevo bien. Nacho está un poquillo agobiado, pero todo es pasajero. Lo mismo otro día profundizo en el tema, que hoy no me apetece.

5 comentarios:

Sarinai dijo...

A mi prima le acaban de regalar una pista de baile de esas, habrá que probarla haber que tal.

Y bueno de los juegos que has dicho yo tb me he viciado a todos, soy una friki, y además lo que mas me gusta es piratear consolas...
Y tb me gusta bastante el manga, pero eso es un secreto, el otro día incluso vi un capitulo en japones...

Me animaré a probarla, igual algún día podemos hacer una quedada bloguera para probarlas, como estamos cerca...
:)

Jacobo dijo...

Te vi'a machacá esta tardeeeee - no me lo creo ni yo, of course - jajajajajajaja

Katia dijo...

Ay!!! qué de recuerdos...y como engancha la jodía máquina. Yo al segundo día ya bailaba en standard...mal pero aguantaba el tipo.A mi me tenia frita la versión pastillera de una de Beethoven (Sophia sabe cúal es) pero hasta que no saque una A no pare...
Desde que te fuiste no he vuelto a bailar...no es lo mismo.

Sarinai dijo...

Te he dejado un encarguito por mi blog. Sorry

gu dijo...

Jejeje, entonces seguro que te enganchas a escuchar Night of Fire

Por cierto, estais invitados a cenar a casa...o a comer, es igual, estoy de vacas hasta el 10 :D