martes, 16 de diciembre de 2008


A veces la mejor etapa de tu vida puede trastocarte, crees que vives en un sueño y te despieras inmersa en una pesadilla. Tengo el corazón roto, apenas puedo escribir. Todo lo que puedo pensar es aquello que debí hacer y no hice, y ya no me queda nada, me he quedado sin él. Quiero pensar que hay un motivo, que el destino hace las cosas por algo, pero ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué? ¿por qué ya no puedo volver a verle, a tocarle, a mimarle, a acariciarle, a darle un beso, a verle? Quisiera dar marcha atrás, haberme quedado, haberle abrazado por última vez, saber que cuando le veía alejarse ya no le vería más y salir del coche, cogerle y llevármelo a casa. Esto no debería haber sucedido, debería haber muerto junto a mí, ahora ya no existe, mi vida se ha roto, sólo me queda llorar y llorar y ver sus fotos y sus preciosos vídeos, sólo he podido tenerlo tres meses, nada más, sólo tres. Le corté el pelo cuando entró a casa lleno de bichos, y desde entonces le estaba creciendo. Cuántas veces imaginé cómo sería cuando lo tuviese largo, ya nunca lo sabré, pero seguro que habría sido suave, el animal más hermoso del mundo, el más cariñoso, el más listo, no puedo escribir, no hay consuelo, me queda su ballena, era su favorita, cada vez que la aprieto creo que va a venir corriendo a jugar. Esto no debería estar pasando, debería estar aquí, en su hogar, calentito con sus hermanos, felíz como siempre ha sido, alegre. quiero volver a verle

14 comentarios:

Katia dijo...

lo siento Sophia...ahora mismo no puedo decirte mas. No puedo hablar ni tampoco escribir. Me quedo con la pena de no saber si al verme reaccionaría igual que chu... corriendo, ladrando y saltando como hace siempre que me ve.

asú dijo...

Yo tampoco sé qué decirte, sólo que...lo siento! Tus palabras suenan muy tristes...

Sophia dijo...

Gracias por los ánimos, ahora mismo no tengo palabras para expresar cómo me siento. Hoy me he despertado llorando, y tras una mini siesta he soñado que no estaba muerto, que Ángela me decía que se había salvado. Pero cuando abro los ojos, la realidad me golpea y me arrolla, no puedo dejar de llorar y llorar, y no va a volver, mi casa está vacía, mi corazón destrozado, a ratos dejo de llorar y me quedo en un estado catatónico para volver a empezar de nuevo a recordar, recordar su pelo, su alegría, sus trastadas, su tacto, su olor y cómo jugaba con su ballena, siempre felíz, ahora no lo tengo, no le voy a ver más y no lo soporto

Juanma dijo...

En verdad que lo siento mucho y también por Angela que debe estar pasando también un mal rato. Ánimo.

Io dijo...

No hay consuelo posible, cariño, sólo el tiempo, que tarde o temprano hará su irremediable labor. Ahora sólo puedes llorar, vivir esa inmensa tristeza, ese desconcierto de no saber, de preguntarte por qué ha tenido que suceder y no hallar respuesta.

Tal vez, más adelante, alcances a vislumbrar un motivo, si es que lo hubo, aunque yo creo que nunca lo sabremos. El único pensamiento en que puedes apoyarte es el saber que fue feliz, muy feliz, como nunca alcanzó a sospechar cuando estaba hecho un guiñapo cruzando la carretera y buscando la muerte por pura desesperación.

Tal vez estaba condenado desde un principio a vivir poco, pero la casualidad decidió darle un respiro para que conociese el lado más hermoso de la vida antes de irse.

A tí te queda la tristeza. A él la felicidad de haberse encontrado contigo.

MARIO ALONSO dijo...

Sophia... estas cosas no tienen un porqué. Suceden, ya está, no se pueden cambiar.

Pero el dolor desgarrador que transmiten tus letras lo he hecho mío. Aun sabiendo la noticia, ha sido leer tus sentimientos puestos por escrito lo que me ha hecho sufrir contigo esa pérdida tan desgraciada.

Lo siento de corazón, amiga. Apóyate en tus seres queridos, llora todo lo que tengas que llorar, y deja que el tiempo haga su parte.

Un fortísimo abrazo.

Sophia dijo...

Gracias a todos, poco a poco lo voy asumiendo, se que es ley de vida, que estamos destinados a sobrevivir a nuestros animales, pero no así, nunca me había sucedido de una forma tan repentina, tan inesperada. Mi casa me parece vacía, se que con el tiempo todo pasará, así que ahí sigo, pero cada hora despierta es una tortura, y cada sueño que tengo una pesadilla. Besos a todos.

Juanma dijo...

Convendría que salieras y te distrajeras, por ejemplo con lo del amigo invisible...si vale, lo reocnozco... se te echa de menos por la ofi.

ánimo y palante!

Esteban dijo...

Lo siento, por lo menos espero que la boda fera bien, un beso.

Borja F. Caamaño dijo...

No hay peor nostalgia, decía Sabina, que aquella por lo que jamás se ha vivido...

Un fuerte abrazo desde el Otro Lado.

Elvira dijo...

Hola Sophia, guapa (permíteme la confianza). Me alegro que te hayas casado con alguien que te quiere mucho, me alegro de que tengas esa madre guapísima que te adora, me da pena que se haya muerto ese perrito al que querías tanto, y te deseo lo mejor de lo mejor para el año 2009. ¡Muchos besos!

Carlos dijo...

Hace tiempo que atropellaron a Nela,y sé que se siente.Lo has expresado maravillosamente y puedo asegurarte que aún despues siguen dándonos cariño,protegiéndonos en la oscuridad,apareciendo en la emoción de los buenos momentos,
y es que realmente llegan a ser seres mágicos.
Llegué hasta aquí desde el blog de Io en un puente que espero cruzar mas veces en este 2009
Animo Sophía,y que este año te de fuerza e infinidad de alegrías!!

Camaleona dijo...

Tu pena ha traspasado tus palabras y se me ha clavado. Lo siento por ti.
Poco a poco las lágrimas se convertirán en sonrisas amargas y después se transformarán en un tierno recuerdo grabado en tu corazón.
ANIMO

Sophia dijo...

Muchísimas gracias a todos por esas palabras de ánimo, lo he pasado muy mal pero ya voy para delante, con ilusión por ver lo que me depara el 2009.

¡Felíz año a todos! :D