sábado, 6 de septiembre de 2008

Hombres & Mujeres


Si tuviese que elegir una frase que haya escuchado en boca de todos mis conocidos en algún momento de su vida, creo que sería en caso de los hombres "Todas sois iguales", y en el caso de las mujeres "Todos son iguales". Menuda batalla tenemos siempre liada con este tema. Y lo peor de todo es que nunca llegaremos a resolverla, básicamente porque o somos hombres, o somos mujeres, y casi todos sin quererlo estaremos a favor de nuestro sexo, no del contrario.

¿Pero qué mas dará? ¿Qué ibamos a hacer las mujeres sin hombres, aparte de aburrirnos? ¿Y qué harían ellos sin nosotras? Dependemos los unos de los otros, tanto tanto que si nos separásemos todos se extinguiría la especie humana. Está claro que hay que llevarse bien, entonces ¿por qué las mujeres siempre solemos tener exactamente las mismas quejas de los hombres? ¿ y por qué los hombres se quejan de lo mismo sobre las mujeres? Pues básicamente porque somos distintos, aunque no queramos admitirlo. Esta conclusión tan tonta y facilona se convierte en algo casi imposible de recordar cuando volvemos al mundo real, lleno de hombres y mujeres por todos lados. Voy a poner un caso práctico que me pasó con mi novio hace ya unos años. Hubo una época en la que la relación estaba bastante tranquila, demasiado para mi gusto. Yo deseaba verle aparecer por la puerta, con un ramo de rosas, y que me llevase a cenar en plan romántico o algo así. Pero pasaban los días y nada. Mis sutiles indirectas, que cualquier mujer habría captado al vuelo, pasaban inadvertidos para él. Yo hablaba con mis amigas de todo esto, de mis ganas de tener más pasión, de mis esfuerzos que él no veía, y llegamos a la conclusión "obvia" de que mi novio ya no me prestaba tanta atención como antes, ya no me quería tanto y no se esforzaba en que la relación fuese mejor. Así que poco a poco me fuí encabronando, a medida que pasaban los días y él llegaba felíz como si nada, yo iba a peor.

Un buen día exploté, y le dije todo tal cual, sin indirectas ni historias. Le dije que quería flores, que nunca me las traía, que quería que me llevase a cenar, y que estaba cabreadísima porque no lo había hecho. Se quedó bastante impactado, porque él estaba muy agusto conmigo, y pensaba que yo estaba igual. Y me contestó "¿Pero cómo iba a hacer todo eso, si no sabía que lo querías ? Ahora que me has dicho qué te hace feliz, haré todo lo que esté en mi mano." Desde ese día, tras 5 años de aquella conversación, él ha seguido trayéndome ramos de flores (uno cada dos meses o así), me sorprende a ratos con cenas románticas o planes inesperados y hace lo posible por prestarme más atención. Yo a cambio he renunciado a las indirectas, y si algo no me parece bien o me apetece algo, pues se lo digo, que luego ya veremos lo que hacemos. Fué un cambio muy bueno, nuestra comunicación mejoró muchísimo. Estuve muy equivocada, básicamente porque me olvidé de que él es un hombre, no una mujer, y hablamos otro lenguaje, nos mueven otros intereses. Él no captaba las sutilezas propias de mi sexo, y yo no captaba la sencillez de su felicidad. Resulta que él no necesita flores para ser felíz junto a mí, tampoco se le acaba el mundo porque no nos vayamos a cenar, está igual de agusto en casa conmigo jugando a la play.

Pero es que a veces nos empeñamos en no ver estas diferencias. Tras hablar con mi novio y que a los dos días me trajese flores, mi primer pensamiento (compartido por mis amigas) fué bastante negativo, algo así como "Claro, ahora me trae las flores, pero lo hace porque yo se lo he dicho, no porque haya salido de él, y si no ha sido por iniciativa suya no tiene valor, debería haberlo hecho sin que yo le dijese nada". Y es que las mujeres solemos ser así entre nosotras, no necesitamos especificarle a una amiga que necesitamos hablar o salir a tomar café, porque directamente nos ofrecemos sin esperar a que nadie nos diga nada.

En medio de todos estos conflictos, apareció otra amiga más (estoy rodeada) y aportó un punto de vista diferente, uno que yo no había pensado. Simplemente me dijo "¿Pero por qué sigues enfadada? Si, le has dicho lo que necesitas para ser felíz, pero lo importante es que en cuanto lo ha sabido lo ha hecho todo por tí. ¿Cómo no va a tener eso valor?".

Bueno, esto es sólo una anécdota, como estas podría contar miles de ellas sobre los malentendidos propios de sexos distintos, seguro que vosotros también tendréis las vuestras, y seguro que son todas bastante parecidas.

Lo malo de estos temas es que están rodeados por muchos tópicos, demasiados, y no hay que olvidar jamás que además de hombres y mujeres somos personas, no existen dos hombres iguales ni dos mujeres que tengan las mismas ideas.

Creo que lo fundamental es hablar, comunicarse, poner sobre las mesa todas esas diferencias que hacen que nuestra vida sea más divertida y buscar la forma de complementarlas, para que cada cual pueda cubrir en lo posible sus necesidades, propias de cada persona. Es increíble como después de muchos años tu pareja puede seguir sorprendiéndote (para bien o para mal, jejeje), somos mucho más profundos de que lo puede parecer.

Si tienes junto a tí a un hombre o mujer al que no entiendas, ¡no tires la toalla! ¡Puedes hacerlo! Pero cuidado con los consejos ajenos, que a veces tienen mucho peligro.

Vale, todo esto suena muy bonito, pero yo personalmente no soy tan civilizada siempre, a veces tengo que recordármelo para no acabar a tortas... ¡Qué bonito es el amor!

12 comentarios:

gu dijo...

La comuniación... qué importante es! Tengo una experiencia reciente de exceso de comunicación con uno de mis ligues, o al menos aparentemente. La cosa es que no es una comunicación efectiva.

En cuanto a las "señales" que hacen las mujeres el defecto es querer que los hombres las entendamos sin más. Cada grupo de mujeres tiene sus propias señas, algunas son comunes, otras no tanto.. Y muchas son muuuy sutiles, con lo que los hombres, no acostumbrados a fijarnos en esa comunicación extra, nos perdemos. Una cosa es una indirecta y otra son gestos sutiles, porque una cosa dicha con un tono significa algo totalmente distinto dicho con otro.

Por qué buscar vida extraterrestre? Para los hombres son las mujeres y viceversa.

Sophia dijo...

Jajaja, eso lo he pensado yo alguna vez, que por qué se empeñarán tanto algunos en buscar extraterrestres si aquí mismo no nos entendemos :D

Leonardo Cervera Navas dijo...

Magnífico post y magnífica foto para ilustrar tu artículo. Gracias por compartir estas reflexiones con todos nosotros.

Un fuerte abrazo

Leonardo

Io dijo...

La comunicación en pareja es fundamental. A algunos les cuesta menos, y a otros nos cuesta más expresar nuestras necesidades. Eso va en cada manera de ser. Pero antes de tirar la toalla, siempre hay que sentarse y hablar. Aunque siempre puede suceder que a la parte contraria no le importen un carámbano las necesidades de uno. Y entonces uno se da cuenta de que no era un problema de comunicación. Se la vie.

Esteban dijo...

hola!!!! ya terminaron las vacaciones!!

pues si somos muy diferenes, pero creo que las mujeres casi siempre sois más difíciles de llevar que los hombres.

Raúl Peña dijo...

Hola Sophia !!

me gusta mucho esos articulos o reflexiones con que nos deleitas,
pero aunque tu novio pueda parecer feliz junto a tí y jugando a la Play, te has preguntado como sorprenderlo tu a el ? seria interesante,no? hombres y mujeres........
Felicidades por el Post y gracias por pasarte por el blog, te mando un saludo amiga Sophia.

Kialaya dijo...

LOL Esto afortunadamente yo ya lo descubrí hace tiempo. Los hombres y las mujeres pensamos distinto, punto, no hay que darle más vueltas. Y los hombres es que son así de sencillos, no le busques sentidos ocultos a lo que dicen o hacen, por lo general son bastante directos. Si quieres algo, o quieres que deje de hacer algo, habrá que decírselo, a la cara, tranquilamente pero muy, muy clarito. Nada de indirectas ni insinuaciones, asume que no funcionan. A la larga te ahorras muchos disgustos y a él también le haces más feliz. Si no sabe que algo te molesta, es muy difícil que se le ocurra a él. Pero eso también funciona hacia las mujeres. Yo al principio de cada relación última que he tenido he soltado el discurso de "yo no tengo una bola de cristal así que si quieres algo me lo dices, y si te sienta algo mal me lo dices también". Por ahora funciona perfectamente. Deberían de ponerlo en los manuales de instrucciones de las relaciones.

Sophia dijo...

Leonardo, gracias por ese precioso comentario, qué bonito, snif snif, se me saltan las lagrimitas... :)

Io, se nota ahí un rencorcillo, jejeje. Qué puedo decir, tengo la suerte de ser una persona bastante comunicativa de por sí, entiendo que hay gente que es más reservada, y claro, pues cuesta más. Pero no hay nada imposible!

Hola Esteban! Si, ya terminaron las vacaciones, aaaaahhhggg, pero hay que ser fuertes y volver al trabajo, ya queda menos para la navidad!! jajaja. Eso de que las mujeres somos más difíciles de llevar, jejeje, es posible.

Hola Raúl! A ver, no te pienses que nos pasamos el día con la play, aquí a todos nos toca dar sorpresas a ratos, lo que pasa es que las sorpresas que yo le doy a Fran... pues no todas se pueden contar aquí... ;)

Kialaya, yo realmente habría agradecido profundamente un manual de instrucciones de las relaciones. Además, esto de la comunicación es sólo la punta del iceberg, pero hay otros temas más que vaya tela!

Esteban dijo...

Hola!!! Un amigo mio suele decir si los móviles vienen con un libro de instruciones y nadie lo lee por que todo el mundo sabe como funciona, por que las mujeres no vienen con un manual de instruciones al naceser si nadie las entiende.

Juanma dijo...

¿¿No hay por ahí un libro que dice que los hombres venimos de Marte y que las mujeres vienen de Venus??

Sarinai dijo...

Me ha encantado, este post.
Si es que es verdad, que somos unas liantas, yo estoy todo el día echando mis indirectas sutiles a Javier y luego me enfado por que no las entiende, si el pobre ya tiene bastante con su futbol y su baloncesto.

De todas maneras no te salió nada mal eh?

Sophia dijo...

Me alegro de que te haya gustado. Todo esto de los hombres y mujeres son las clásicas cosas mucho más sencillas de escribir que de llevar a la práctica, yo sigo cada día concienciándome de ello, ¡¡te entiendo perfectamente!! Y bueno, tú tampoco te puedes quejar que también te va muy bien!