lunes, 13 de agosto de 2007

Verano... a la sombra

Qué feliz seria yo con este periscopio en el trabajo, mas ahora en verano. Todo el mundo esta de vacaciones, apenas hay trabajo, tengo que inventarme tareas para poder incurrir todas las horas en las que realmente no hago nada, algo asi como:
- Leer un correo: 4 horas
- Contestar al correo: 4 horas
- Total: 8 horas, todo el día ocupadísima.

Uno tiene que justificar porqué le pagan, no sea que alguien se de cuenta de lo prescindible que eres en verano… pero como todo es apariencia y no se puede estar 8 horas mirando fijamente el Outlook, hay que encontrar tareas en las que se te vea plenamente concentrada. El buscaminas quedó descartado por la cantidad de click click click click click click seguidos que hacía, el verde del solitario llama demasiado la atención, el chateo por gmail hay que hacerlo con precaución, porque es algo sospechoso estar tac tac tac tac escribiendo a toda máquina, y cuando pasa tu jefe por delante de tu mesa te ve con cara de ángel leyendo atentamente un diseño técnico, y en cuanto ha pasado de largo se vuelve a escuchar el tac tac tac tac en el silencio de la sala medio vacía. Ya no se que paginas mirar, ni que blogs cotillear. ¡¡¡¡Me aburro!!!! Tengo el mismo sentimiento que cuando estaba en el colegio, jugando a hundir la flota con mi compi, o con los casquitos de los walkman ocultos bajo el pelo largo mientras miraba fijamente a la pizarra. Pero claro, nadie quiere jugar conmigo a hundir la flota, y con los cascos ya me paso todo el día, incluso me pongo la música de mi adorado juego de la alfombra (¡dance dance revolution!) para mover los pies debajo de la mesa, pero no es suficiente. Miro siempre en el google todas las noticias relacionadas con Fernando Alonso, a ver si se va de una vez de Mclaren. Y me imprimo crucigramas y puzzles japoneses, que a continuación escondo bajo folios corporativos y voy haciendo en cuanto compruebo que no hay moros en la costa. Tengo el cuello retorcido de tanto mirar para atrás para comprobar si me ve alguien, parezco la niña del exorcista, a este paso me voy a tener que poner retrovisores. ¡¡Ya estoy harta!! Bastante duro es trabajar en estos cálidos días, todas las mañanas me levanto intentando pensar que no estamos en agosto, que no me estoy pasando todo el verano metida en el trabajo, pero es que hoy he llegado 20 minutos tarde, ¡¡y el parking estaba medio vacío!! Y encima, el bar al que voy a desayunar ha cerrado por feria. ¡¡¡Aaaaaaaaaaaaaah!!! Vale, voy a dejar de quejarme un ratito, que en 2 semanas me iré yo de vacaciones (cuando todos vuelven), y entonces me tocará a mi disfrutar de lo lindo, que ya se que hay más de uno que no tiene ni siquiera ese consuelo. Pero bueno, algo bueno se puede sacar de todo esto, y es que ¿dónde estoy escribiendo este articulo? ¡Bingo! ¡En el trabajo! ¡Ánimo a todos los que estamos trabajando!

lunes, 30 de julio de 2007

Medufobia


Este verano una de las noticias mas comentadas es la plaga de medusas que hay en el Mediterráneo.Ya el año pasado se decía que tocábamos a nosecuantas medusas por persona, escuchábamos leyendas urbano/playeras sobre que la vecina de la amiga del primo de Pepe había sido atacada por 15, etc, y nunca le he hecho mucho caso. Pero este año el telediario ha conseguido aterrorizarme, viendo que hasta están soltando tortugas para que se las coman. Con lo feliz que he sido yo siempre en el mar, nadando y buceando... ahora no me atrevo a abrir los ojos debajo del agua por si me pica una en el ojo, y las veo por todas partes, en forma de bolsa de patatas fritas, en forma de alga, en forma de manguito a la deriva,... creo que estoy llegando a un nivel de obsesión parecido al que me dio cuando vi ‘Tiburón’ (y que todavía mantengo). Qué malas pasadas me ha jugado la mente siempre. ¿Nunca os ha pasado que os vais felices a nadar a lo profundo, y cuando estáis ahí solos se os viene a la cabeza la imagen esa de la tía moviendo los piececitos mientras se acerca el tiburón? a mi me ha pasado miles de veces, y he salido con un ataque de pánico auto-inducido. Peores son los auto-sustos que me pego yo sola cuando estoy buceando con los ojos abiertos y se ve todo tan oscuro y borroso, y es que siempre se me viene a la cabeza lo mismo de tiburón. Mejor será que no cuente las paranoias que me dan cuando estoy con mi colchoneta. ¿Seré yo, que soy una neurótica? la verdad es que también me pasa en casa, que si se va la luz o la tele se pone con nieve me creo que va a salir la puñetera niña del pozo, ¿¿¿porqué vi esa película??? Ya me voy por las ramas...
Volviendo al tema, encima tengo una amiga 'vigilante de la playa', que cuando salgo del agua lo primero que me dice es: “uf, hoy he tenido que curar a 15 personas de picaduras de medusa”. ¡¡Aaaaaaaaah!! Total, que ahora mismo no se si meterme en el mar con un cazamariposas o con una escopeta o con una armadura o un traje anti radiación. A lo mejor el problema esta en que nunca me ha picado ninguna, y por eso me da tanto susto. ¿¿es cierto que te tienen que hacer pis encima?? A lo mejor por eso me da tanto miedo.

martes, 3 de julio de 2007

¿Qué hay en el servicio de las chicas?



Un sábado cualquiera sales por la noche ,esa noche toca una famosa ciudad de la costa del sol, Rose y yo nos decidimos por un bar de copas que tiene una amplia terraza, montada con grandes sofás tapizados en tonos de animales salvajes ( yo no se porque todo lo salvaje se me acerca....), y grandes macetas con palmeras , total que nos pedimos unas copitas , tengo que decir que entre copa y copa pasa un camarero ofreciendo canapés (muy buenos ) seguimos con nuestras copitas y pedimos la cuenta , siete euros la copa, si cuentas que tienes permanentemente a un camarero cambiándote el cenicero , te sirven las bebidas delante tuya , te traen canapés y tienen todo impecable, pues no resulta tan caro ,contando que todavía me estoy acordando del bar al que nos estamos aficionando tanto últimamente que nos cobran las copas a seis euros siendo casi seguro garrafón , bueno sigo con lo del bar, después de pagar y antes de irnos a otro sitio decidimos ( en realidad deciden nuestras vejigas ) ir al servicio , y que nos encontramos nada más entrar , una máquina con una plancha del pelo, increíble pero cierto , por lo que veo la típica máquina de preservativos en estos bares ya no esta de moda y ahora lo que se lleva es poner una plancha para el pelo, que cuesta dos euros el utilizarla y mi pregunta es la siguiente , si en el servicio de las chicas de ese bar hay una plancha del pelo , ¿ qué hay en el servicio de los chicos? ¿ habrá una máquina para cortarse los pelos de nariz? , ¿una máquina expendedora de gomina ( lo digo porque en ese bar había mucho gominolo )?, ¿estará la típica máquina de preservativos?, ¿habrá alguna loca desesperada con su pelo , que se ponga a utilizarla entre copa y copa ? , ¿ habrá sido la idea de algún hombre el ponerla ahí?, ¿ qué piensan que somos gilipollas y solo nos preocupa nuestro pelo?, en fin cada día hay cosas que te sorprenden , ese día fue encontrarme una máquina para plancharte el pelo entre copa y copa, espero que la próxima maquinita que me encuentre no sea para quitarme los pelos de las piernas .....

jueves, 14 de junio de 2007

Operación morquini


¡Ya esta aquí el verano! Ha llegado el calorcito, y todo lo que ello conlleva: cambio de zapatos por sandalias, de pantalones por falda, de color blanco y paliducho en la piel por un doradito salvaje, … pero para mi conlleva otra cosa: cambio de tener mis michelines ocultos en la intimidad de mi hogar a tener que exhibirlos por todo Málaga. No se qué les pasa a mis biquinis, yo creo que se pasan todo el invierno encogiéndose en el cajón, porque cuando voy a ponérmelos en julio las carnes me asoman mucho más que el año anterior. Lo mismo soy sonámbula y me he dedicado a lavarlos con agua a 50º en las frías noches de enero… pero me da de que no. Así que este año, una vez más y aunque me pese reconocerlo, me ha vuelto a pillar el toro. Ya por febrero me propuse seriamente comenzar la operación biquini, y decidí cenar fruta, hacer deporte, comer más verdura, en resumen, apostar por una vida sana. Pero otra vez he vuelto a transformar mis bellos propósitos en mi particular operación morquini, que consiste en saltarse la dieta “de vez en cuando”, ir al gimnasio mañana que hoy estoy cansada, una cervecita con patatas que no le engorda a nadie,… hasta que he conseguido parecer una morcilla cuando me pongo el biquini. Y para colmo, me he dado cuenta de que mi grasa se está expandiendo, ya que todos los veranos me compro un biquini nuevo porque el del año anterior misteriosamente me queda demasiado apretado, de forma que tengo el repertorio completo de tallas metidas en mi cajón: desde la 38 hasta la 40 y… pico.
Y luego miro a mi novio feliz de la vida y me empiezo a relajar… él también ha cogido algún kilillo de más, y no le veo preocupado, sigue con sus bañadores todo contento en la playita, si le queda más apretado de la cuenta no pasa nada, ya dará de si. Y es que es cierto, parece que el verano es una tortura para las mujeres y una dicha para los hombres. Cuando llega el buen tiempo, ellos se ponen contentísimos a mirar mini-faldas, piernas morenas y bien torneadas, chicas por la playa medio desnudas, espalditas al aire, escotes preciosos con vestidos de encaje… Pero, ¿Qué nos sucede a nosotras cuando llega este soñado buen tiempo? Que tenemos que depilarnos cada dos por tres, incluso zonas que el resto del año preferiríamos no tocar, echarnos mil cremas para que no se nos despelleje la piel después de tomar el sol, llevar los pies perfectos, esconder toda la ropa que ahora hace más evidente cualquier gramo que hayamos adquirido de más en el invierno, lavarnos el pelo casi a diario, tener cuidado con el maquillaje no sea que se nos derrita con el calor… ¡que estrés! ¡Y todo para estar perfectas y que nadie dude de lo maravillosas y naturales que somos! Mientras tanto ellos van con sus barriguitas (“no estoy gordo, estoy fuertecito”), sus pelos en el pecho(“el auténtico macho hispano es de pelo en pecho, nunca se lo quitaría”), sus pantalones cortos adornados con las patas peludas y las uñas de los pies negros (“Mis piernas son así, pero tú sigue depilándote que me encanta tocar tus suaves piernas”). Como todo me parece muy injusto, cada año intento reivindicar el cuerpo auténtico femenino, compuesto por curvas, caderas, culo y barriguita. Es más, yo misma en otra era habría sido una auténtica Venus o una Maja de esas tan majas que pintaba Goya. Una de mis metas es aceptarme cada verano un poco más que el anterior, a ver si consigo ser feliz con lo que tengo y dejo de torturarme para conseguir la perfección tan ansiada y tan lejana… o eso, o me trago 2 botellas de fairy al día, a ver si es verdad que es el milagro anti-grasa.

domingo, 3 de junio de 2007

Va de perlas

Buenas tardes señores, señoras, señoritas... hablando esta tarde con las chicas, me ha entrado de nuevo el gusanillo por escribir algo en el blog; la amenza, algo directa de cuatro piernas en la costa, cuatro brazos... me ha hecho sentir cierta envidia por lo divertido que resulta, una vez que estas dentro, leer los comentarios, los artículos, y todas las chorradas que mis queridas colaboradoras comparten con todos los que nos visitan. Así que vuelvo al lío, pero sin agobios eh?? que es cierto que tengo mucho trabajo, poco tiempo y mi ordenador se está quedando en ya en la edad piedra.


Bueno, pues una vez hecha la presentación de mi vuelta a los ruedos, os comento una de las típicas conversaciones de chicas que se aproximan a la treintena, y que ven como sus pieles, cuerpos, y descolgamientos son cada vez más amenazantes. La pregunta es ¿quién parece máS vieja de las cuatro?, respuesta: tú, porque llevas perlas!!!!!! ahí lo llevas, "yo, porque llevo perlas" (en las orejas eh!!!). Ante tal respuesta, y las numerosas risas que parece ocasionar el comentario, yo me callo y las miro detenidamente, una por una, observando defectos, y pensando ¿cómo de cruel soy?, empiezo por decirles que se miren al espejo y se observen en espejos con aumento, de esos que sirven para depilarse las cejas... o, ¿soy más cruel aún?, y digo: !!!pero tu te has visto bien¡¡¡¡ por supuesto, siempre acompañado de una risa malvada, y una cara de .... de mala, jajajaja, y ahí ya te la cargas. Bueno, en realidad no les he dicho nada, no estaba inspirada en el momento, lo de las perlas me ha dejado impactada, pero aseguro que todas ya tienen la típica arruga de expresión, porque si no lo sabeis, ahora las arrugas se llaman arrugas de expresión.


En fin, que ya vamos pa viejas y pa eso no hay remedio. Por cierto, el otro día si que pensamos la rubia la cara de vieja que debíamos tener cuando estando en el Puerto de marcha al lado de unas chicas que repartían entradas para plató, incluso paraban a la gente para darles entradas y a nosotras nos apartaron, jajajaja, nos miramos y no pudimos evitar partirnos de risa, es, como diría Tamara falsa, PATÉTICO, por supuesto después de tomarnos dos copillas cada una tiró para casa pensando ¿dónde quedaría nuestro glamour?.


Y bueno, cambiando un poco de tema, yo no me paso el día viendo porno como creen mis amigas, jajajaja, en serio, piensan eso porque dicen que no es posible que siempre sea yo la que en bares de marcha vea parejas medio folleteandose con ropa (claró está), y poniendo caras de placer (os pondría la cara pero sería desvelar mi identidad, jajaja), jolines, en serio yo creo que mi presencia les provoca, o yo que se que les pasa a la gente en los bares que se vuelven locos y locas. Precisamente la postal del otro día era una chica levantandose la falda y tres o cuatro maromos tocandole el potorro, jajajaja, mi cara era la misma que seguramente acabais de poner ahora mismo, os lo juro, y de verdad que yo voy a los bares donde va gente normal, en serio, pero yo no se lo que pasa, igual tiene algo que ver el cambio climático.....


En fin, besos para todos, nos vemos.

viernes, 18 de mayo de 2007

EL Cerebro masculino


Antes de empezar a comentar el cerebro masculino quiero hacer una aclaración, creo que el tamaño de la imagen no se corresponde con la realidad, tendría que ser bastante más pequeño. Si analizamos el cerebro masculino parte por parte, veremos que algunos tópicos se reflejan con más o menos similitud en los hombres que tenemos a nuestro al rededor: Partícula para escuchar al otro, no es que crea que no nos escuchen, es que como la mayoría sólo tiene un único pensamiento en la cabeza, el resto como que da igual , ya se sabe que los seres humanos somos egoístas por naturaleza y si se trata del hombre todavía mas; Célula de apuntar al inodoro, no sé cómo puede ser tan complicado un acto tan sencillo, bueno a lo mejor el problema es que no pueden hacer dos cosas a la vez, y el hecho de hacer pipi y a su vez apuntar pues claro, ya si a eso le añades lo de subir y bajar la tapa, el simple hecho de ir al baño se puede convertir casi en un viaje espacial o algo similar; Planchar, esta no la comento que a mi tampoco me gusta; Habilidades domésticas, no es que no sepan, es que es más fácil que te lo den todo hecho, porque si lo saben hacer en sus coches lo saben hacer en casa, y dudo mucho que sea muy difícil dar al botón de la lavadora, lavavajillas, etc, etc; Glándula de las malas excusas, es que si te ponen excusas del estilo, que han llegado tarde porque había mucha cola en el ascensor, pues claro, es como para matar a alguien, con lo fácil que es decir mentirijillas piadosas; Fútbol y deportes, yo todavía no entiendo como puede haber gente que hasta se pegue por este tipo de cosas, no veo a mujeres tirandose de los pelos porque su equipo de fútbol preferido haya perdido, pero ya se sabe que en este planeta alguien tiene que ser civilizado y le ha tocado a las mujeres; Periodos de concentración, el tamaño es admisible contando que me pasa lo mismo y con cualquier cosa me distraigo, ¿que pasa una mosca? pues ya estoy perdida; Habilidad para manejar cualquier vehículo, y discutir por él hasta volverse hombre cromagnon, a más de uno cualquier día le da un infarto; Persecuciones peligrosas, sin sentido; Visualización y chequeo rápido de zona púbica femenina, es que es mucho más fácil verlo en vivo y en directo, que babear la pantalla de la televisión o el ordenador; Sexo y Sexo ya, tendrían que ir unidas y ocupar las tres cuartas partes del cerebro, y en algunos la zona ocupa tanto que no hay espacio para la zona de comer o ver el fútbol, el resto de las necesidades no importan teniendo cubierta esa; Centro de adicción al mando de la TV, y luego una vez dormidos en el sofá lo fácil que es cambiar el mando de la TV por el del dvd; Zona de "escape a las preguntas personales" a toda costa, esto es más o menos entendible, no todo el mundo tiene esa ansiedad de cotillear e investigar la vida del otro, no es que no interese pero cada cosa lleva su tiempo y es mejor enterarse poquito a poco .
Creo que con esto último mi particular análisis lo doy por terminado, si alguien se ha podido sentir ofendido por mis palabras tiene dos opciones, tomárselo a risa como lo que es o darse de cabezazos contra la pared (es broma).

viernes, 11 de mayo de 2007

Qué duro es decir adiós

Nuestra colaboradora Gusy acaba de sufrir la prematura pérdida de su gato Mariano (también conocido como Bolita). Era su primer animal en casa (los novios no cuentan), y sólo ha podido disfrutar de la felicidad de su compañía unos 6 meses. Un precioso cachorro que recogió de la calle, cuando estaba solo y sin ninguna esperanza de salir adelante. Un animal condenado desde el día que nació posiblemente debajo de un coche, pero la vida le sonrió, les sonrió tanto a él como a Gusy aquella noche, cuando sus vidas se encontraron. Desde entonces nunca le ha faltado comida, calor, y sobre todo la seguridad de un hogar, nunca volvió a sentir frío, soledad, hambre o abandono, ha tenido una corta vida pero ha estado llena de felicidad. Y Gusy, que jamás había tenido un animal de compañía en su casa, que se crió entre hermanos humanos, descubrió que no es sólo un gato, sino un compañero de vida que te adora a cualquier precio, que con su pequeño tamaño es capaz de llenar todo tu corazón, que con un gesto te saca una sonrisa, con un maullido aparta la soledad de tu lado, y con un ronroneo destruye todos los males que te invaden a veces cuando tienes un mal día.
Lo más duro de tener un animal es que, a no ser que algo vaya mal, estás destinado a sobrevivirle. Son unos momentos durísimos, pero no conozco a nadie, por mucho que haya llorado, que hubiese preferido no haberlo conocido. A veces, el simple recuerdo del tacto de su suave pelaje basta para que uno se sienta bien otra vez, y nunca se les olvida. Parece que el dolor de la pérdida nunca va a alejarse, pero poco a poco se aleja, y quedan tantísimos animales esperando un hogar como el de Gusy... Espero que dentro de un tiempo vuelva a cruzarse en su camino con otro compañero de cuatro patas, tiene tanto amor que dar y tanto que recibir, que sólo le deseo que de esto no se quede con el sabor amargo, sino con el bello recuerdo de haber estado con él seis meses, porque eso nada ni nadie se lo podrá arrebatar jamás.