viernes, 4 de julio de 2008

Earthlings


Hace un par de meses, me tropecé con este documental. Es un documental que habla sobre el trato que hace la sociedad sobre los animales, trato del que todos somos cómplices. Está realizado con cámara oculta casi todo, y trata 5 temas fundamentales: animales de compañía, comida, pieles, entretenimiento y experimentación científica. Está en inglés, su narrador es Joaquin Phoenix, el cual es un gran amante de los animales. La banda sonora la pone Moby. Ha recibido multitud de premios y estuvo nominado a los Oscar como mejor documental.

La primera vez que lo puse lo quité a los 15 minutos, pero ayer por fin le eché valor y lo vi entero. Se me saltaban las lágrimas. Pero creo que este tipo de información es necesaria. Muchas veces miramos a otro lado, porque es lo más sencillo, no queremos complicarnos la vida y preferimos escudarnos en lo que nos dicen los demás, en lo que la sociedad te dice que es lo correcto. Desde luego es el camino más fácil, pero no por ello es el correcto. Así no somos libres. Así no podemos desarrollarnos plenamente como personas. Sólo sabiendo la verdad acerca del mundo en el que vivimos tenemos la oportunidad de decidir qué queremos hacer.

Podemos hacerlo, podemos ser libres, podemos pensar por nosotros mismos, podemos sentir por nosotros mismos sin que nadie nos censure nuestra sensibilidad y compasión.

Espero que alguno de vosotros haga de tripas corazón, de este valiente paso y vea el documental, que muestra ni más ni menos que la realidad que nos ocultan. No os vais a arrepentir. Pensad en Neo, cuando le ofrecieron 2 pastillas, la que te hacía olvidar y la que te hacía despertar. ¿Cuál habríais elegido? Esto es lo que nos ofrece Earthlings.

¡Ánimo amigos, no podemos cambiar el mundo pero podemos hacerlo más bello!


martes, 1 de julio de 2008

Perdida en Estepona


Os pongo un cartel que me ha pasado mi madre, la perra es de unos conocidos suyos. ¡A ver si hay suerte!

miércoles, 18 de junio de 2008

Antimujer


Hoy he ido a comer con mis compañeros de trabajo, y hablando y hablando del tema de la boda, comentaba lo mucho que detesto ir de compras, y por consiguiente el agobio tan enorme que tengo de pensar en trajes de novia, sitio de boda, menú de invitados, etc. Y me han mirado un poco con cara de "qué rara eres". Pero a lo mejor no soy yo la rara, a lo mejor el mundo tiene una idea equivocada de las mujeres.

Odio las compras, las odio con toda mi alma. Odio pasarme la tarde de tienda en tienda, asfixiada de calor, haciendo cola para probarme una camiseta que luego no me queda bien, esperando un cuarto de hora para pagar. La ropa que compro procede o bien de un impulso pasando por delante de un escaparate (o puesto del rastro), o bien porque de vez en cuando mi novio me lleva a rastras a un centro comercial. ¿Soy rara por esto? Me juego algo a que más de una piensa igual.

Odio pasarme una hora arreglándome. En casa, generalmente tardo yo menos que mi novio en arreglarme. Me saca de quicio pasarme un rato con el brazo en alto y con el secador en alto, asi que siempre que el tiempo lo permite me voy con el pelo mojado. Sólo me maquillo en ocasiones especiales (y el trabajo no es considerado una ocasión especial, jejeje). Eso por no hablar de los tacones, ese horrible objeto de tortura cuya única finalidad es que la mujer sufra para regocijo del hombre, que se le cae la baba ante el conjunto de falda con tacones. Antes me los ponía los fines de semana, cuando salía de juerga, pero es que ya ni eso, me supera, ¡qué dolor de pies más insoportable! Así que han pasado a formar parte del fondo oscuro del armario, ahora lo máximo que hago es salir con sandalias de esas que tiene 2 cm de nivel.

Y ahora que llega el verano, ¡por fin podré ir a la playita! Pero no a tomar el sol, sino a estar con mi colchoneta en el agua haciendo el chorra, que es lo que me hace feliz. Y es que hasta en esto me salgo del tópico, porque lo de ponerme en la toalla vuelta y vuelta y pasarme así la tarde me parece lo más aburrido del mundo, además de ser insoportable, con el calor que hace y el sol pegando a muerte... cuando lo he intentado, a los dos minutos de estar tumbada de frente me han empezado a caer lagrimitas por los lados porque la luz me hace llorar aunque tenga los ojos cerrados. Hubo una temporada que me compré una especie de cubreojos, que era una cosa extraña de plástico que luego te dejaba una marca blanca en el puente de la nariz. Con lo bien que se está en el mar. Cuando voy a la playa me paso la tarde entera o bien haciendo volteretas en el agua (volteretas, el pino, el reto de subir a la colchoneta dos personas a la vez...), o bien me quedo en la orilla haciendo murallas, o agujeros para encontrar agua, o tirándole arena mojada en forma de albóndiga a Fran. ¿Esto también es atípico?

¿Realmente soy la antimujer? ¿O tal vez no existan los tópicos con los que todos contamos? Porque siempre hablamos de hombres y mujeres, pero no existen dos mujeres iguales, ni dos hombres. Y de ser ciertos estos tópicos... ¡Oh, no! ¡Soy un tío! :D

lunes, 9 de junio de 2008

¡Estoy de vuelta!


¡Lo siento!

Tengo el blog abandonaíto, no tengo excusa, pero bueno, voy a intentar justificarme un poco...

En el trabajo me cambiaron de proyecto a finales de abril. El proyecto nuevo no tiene nada que ver con el que tenia antes, en el que tenía picos fuertes de trabajo acompañados de días enteros navegando por internet. Pero en el nuevo proyecto no es asi, aqui tengo trabajo constante para todos los días, y no puedo modificar el blog... jo. Y en casa, uf, es que lo último que hago es sentarme delante del ordenador, ¡no me apetece nada!

Aparte de eso, otro cambio que hay por ahí es que... ¡me voy a casar! Qué cosas, casarme yo, quién se lo iba a imaginar. Pero si, mi novio es que es irresistible :D . El caso es que ahora mismo estoy como toda la gente que se va a casar: buscando sitio, a ver qué traje llevo, necesito a alguien del ayuntamiento que me haga la boda el dia que yo quiero, tengo que ir al juzgado y hacer papeleos varios... ¡¡¡aaaaaaaaaahhhhh!!! ¡¡es de lo más estresante!! si a eso le sumamos mis inseguridades, tenemos un coctail explosivo. ¿estaré cometiendo un error? ¿saldrá todo bien? ¿Pediré el divorcio al año? ¿Decidiré ser madre? ¿Y si nuestra relación se estropea, y si a partir de ahora todo va a peor?... ¿Por qué no puedo ser normal y estar ilusionada y feliz? Buf, qué mesecitos les espera a todos mis seres queridos, con lo histérica que yo soy. Y Fran, él si que va a tener que tener paciencia conmigo, de momento llevo 2 semanas haciéndome a la idea y según cómo me levante, le digo que me caso o que no. Creo que le voy a volver loco, o tal vez no, porque no me toma en serio, cuando le digo "¡que no me caso!" el tío se parte de risa. Qué envidia, yo quiero ser así de confiada también. Ah, que no os he dicho la fecha, la idea es que el gran día sea el 6 de diciembre de este año. Uyuyuyyyy, qué cerquita, qué miedo. Os mantendré al corriente, pero sin dar mucho la lata.

En fin, espero escribir más a menudo, además no será porque no tenga ideas, porque casi todos los días se me ocurre algo y me digo "¡a escribir en el blog!", pero luego pasa cualquier chorrada y al final lo voy dejando... pero que nadie piense que he tirado la toalla.

¡¡Deseadme suerte, y saludos a tod@s!!

jueves, 24 de abril de 2008

Acertijo

Últimamente estoy super liada en el trabajo, y no tengo tiempo de escribir, pese a que tengo varios artículos en la cabeza. Pero para que por lo menos se vea una actualización, procedo a dejaros un acertijo. Es posible que lo conozcáis, pero es que es mi favorito, así que todo vuestro! Dentro de unos días pongo la respuesta en un comentario. Allá va:

Estamos en un monasterio de monjes de clausura. Todos ellos tienen un estricto voto de silencio, no pueden comunicarse entre ellos de ninguna forma, ni por mímica ni nada de nada. Los monjes se reúnen todas las noches a la hora de la cena en una gran mesa redonda, este es el único momento del día en el que pueden verse las caras. Una noche, antes de dormirse, cada uno recibe una carta en su dormitorio del obispo, donde les comunica estas malas noticias: "Hermanos, hay una epidemia de una extraña enfermedad que se manifiesta con una mancha en la frente. La enfermedad ha llegado al monasterio, y por lo menos un monje está infectado. La enfermedad no se transmitirá al resto de monjes inmediatamente, tardará unas cuantas semanas en contagiar a nuevos enfermos. Pero ruego a los monjes que sepan que están enfermos, salgan del monasterio nada más hayan cenado".

La noche siguiente se reunieron todos los monjes para cenar (con su inquebrantable voto de silencio, por supuesto). Tras la cena, nadie abandonó el convento. La segunda noche tampoco se fué nadie del convento. Al terminar la cena la tercera noche, todos los monjes que estaban enfermos se levantaron y se fueron.

Pregunta: ¿Cuántos monjes estaban enfermos?

¡Posibles respuestas o dudas en los comentarios! (pero si os sabéis la respuesta, no seáis destrozones)

viernes, 28 de marzo de 2008

Montañas rusas


Siempre se ha dicho que las mujeres somos más inestables que los hombres. Es algo que nunca he puesto en duda, y siempre pensé que se debía a que ellos son más conformistas, mientras que nosotras tendemos más al perfeccionismo en los detalles, y nunca es suficiente, siempre se puede mejorar un poquito más la relación. Pero como no me aclaraba, he estado auto-estudiándome unos meses para analizar mi comportamiento a fondo. El resultado, me doy cuenta de que a lo largo del mes (entenderemos por mes, el mes de la mujer) tengo 2 semanas en las que soy feliz con mi vida, con mi pareja, con mi casa, con mis animales y con todo lo que me rodea. Me siento que estoy donde debo estar, me apetece casarme y formar una familia. Pero a continuación, paso a las siguientes dos semanas, y es aquí cuando todo se desmadra. En estos temidos días lo único que quiero es cambiar de vida, irme de viaje con amigas, salir por las noches, retomar el contacto con algunos amigos que dejé en el pasado, y me entra la clásica angustia del tipo "creo que me he equivocado de vida, esto no va a funcionar, se me está pasando el tiempo y quiero hacer muchas cosas...", son en estas semanas cuando surge la necesidad imperiosa de dedicarme en cuerpo y alma a la play, el punto de cruz o la lectura profunda. Es una forma de aguantar el chaparrón y no hacer locuras, porque en el fondo, por mucho que clame tu fuero interno que necesita libertad, aún te queda un atisbo de sensatez que te susurra que es pasajero, que te quedes donde estás o te arrepentirás. Y es que al principio, con tu pareja, todo va bien, estas 2 semanas se viven apasionadamente, pero a medida que la relación se vuelve más estable, con más confianza y más amor, pues parece que esa pasión que sientes está más dispersa, abarca más de lo que te gustaría. Como alguno pensará que esto sólo son excusas femeninas para no aceptar que somos tal o cual, pego un fragmento con el que espero que muchos hombres entiendan mejor a sus novias:

CALENDARIO SEXUAL FEMENINO:
  • Del día 1 al 7: hay deseo sexual, pero el bajo nivel de estrógenos puede producir problemas de lubricación. En esos casos no son los mejores días para el sexo.
  • Del 8 al 14: días plenos, los más aptos para la vida sexual y en los que se dan los mejores orgasmos del mes. Aumenta la secreción vaginal. El momento de mayor excitación suele ser dos días antes de la ovulación: el organismo de la mujer responde así al principio de la reproducción de la especie.
  • Del 15 al 21: meseta. Pasó la gran euforia sexual, pero los niveles de progesterona están altos y provocan sensaciones de felicidad y optimismo. Pueden ser días muy interesantes.
  • Del 22 al 28: la progesterona alcanza su nivel máximo, lo cual indica la llegada del síndrome premenstrual (PMS), que a veces trae síntomas molestos. Días antes de menstruar, suele haber una disminución del apetito sexual, que se vuelve a recuperar apenas iniciado el ciclo, cuando se estabilizan los niveles de estrógeno.

¡Qué difícil es vivir en esta montaña rusa! Es agotador ser mujer.

lunes, 10 de marzo de 2008

La familia crece


Como muchos ya sabéis, hace poco menos de 2 semanas adoptamos a un nuevo miembro, un pequeño perro atropellado. ¡Y qué cosa más linda! Parece una mezcla entre mi perra y el perro de mi madre, está muy delgadito (pero le estoy cebando, que esas costillas marcadas no pueden ser buenas) y es bastante miedoso. Poco a poco empieza a soltarse por la casa, y ya se va animando. Le hemos llamado Gódel. Esto ha sido cosa de mi novio, que es un poco friki y le ha puesto el nombre de un matemático, o de un algoritmo, o de unos números, no se, no me ha quedado claro. Yo quería llamarle 'Canelo', pero no ha triunfado. A mi madre casi le da un infarto cuando le dije lo de canelo, me dijo que era como llamarle tonto por aquello de la expresión 'hacer el canelo', que dicho sea de paso, yo nunca la he escuchado, ¡¡no es de mi generación!! Pero claro, ya mi ilusión se evaporó y finalmente le dije a Fran que le pusiese un nombre bonito. Y este ha sido el resultado... no haré comentarios.

El caso es que no tenía ninguna intención de adoptar un nuevo perro, que ya bastante tengo con mi perra Chu y mi gato gordo y enorme. Además, mi Chu cumple 12 años en mayo, y mi intención es que pasase estos años de vejez tranquilita en casa, recibiendo ella el 50% de los mimos que se reparten. Pero claro, estas cosas (al menos en mi caso) no se programan, sino que aparecen delante mía y tengo que decidir... que es lo que me pasó con mi gato y lo que me ha pasado con Gódel. Un pobre perrito, atropellado, abandonado a su suerte, herido... ¡si es que no puedo resistirlo! Así que hala, veterinario y para casa. A mi perra por poco le da un soponcio, y como si no tuviese suficiente con vernos a mi novio y a mí haciéndole cariños a ese desconocido sucio y pulgoso, tiene que aguantar también que la persiga por la casa para jugar, y que en los paseos se le cruce por delante todo el rato. Mi gato, en cambio, se lo pasa de maravilla con su nuevo hermano. Le persigue, le muerde las patas, le tira la zarpa (cariñosamente, no hay malicia) y se restriega contra él con mucho amor. Parece que por ahí la cosa va bien.

Nos queda mucho camino por delante a Fran y a mí. Es casi un cachorro (nos han dicho que tiene un año y medio, aunque a mí me parece menos) y no está acostumbrado a estar en una casa, además de que le tenemos que tener en reposo durante un mes para que se cure bien. No está acostumbrado a salir a pasear, se queda mirando los árboles y mirándonos a nosotros, como diciendo 'si, vale, un árbol, ya lo veo, ¿y qué quieres que haga con él?', aún no sabe lo que significa NO y hay que andar con mucho cuidado con dejar comida a su alcance, no responde por su nombre, pero bueno, todo esto con tiempo y paciencia lo iremos solventando.

Ahora cuando le veo, me parece un encanto de cachorro, se pone muy contento cuando llegamos a casa, y se queda llorando cuando nos vamos (espero que no llore mucho o mis vecinos me estrangularán), pero aún no siento el amor profundo que siento por mis otros dos niños. Hay gente que se piensa que metes un animal en casa y listo, ya le quieres y le adoras, pero no, es igual que conocer a una persona, tienes que ir descubriendo su personalidad poco a poco, conociéndole, y es entonces cuando entra en tu corazón y ya no sale. Nosotros estamos en esa etapa, en la de conocerle, y él debe estar igual con nosotros, pero no dudo en que al final será uno más en casa, espero que no sea un cabroncete! jajaja.

¡Saludos perrunos a todos!